Libro "El Secreto del Submarino" teoriza enfrentamientos entre Perú y URSS en costa chilena





El autor del libro , Daniel Avendaño, comentó  que lo que más costó fue generar confianzas para conseguir testimonios públicos.





Por:  Loreto Oda


Un rumor pasado de boca en boca. Esa fue la semilla que despertó la curiosidad de los periodistas Mauricio Palma y Daniel Avendaño para investigar un hecho acontecido hace 40 años y del que no habían muchos antecedentes.


Todo se remonta a septiembre de 1976, cuando el sonar del destructor Portales detectó algo inusual en Valparaíso: dos submarinos extranjeros en territorio chileno. Comenzó la cacería. Explosiones y torres de agua se vieron desde la costa. Algunos espectadores pensaron que se trataban de ejercicios navales de la operación Unitas. Pero no, otra era la historia, la cual involucraba a Perú y a la Unión SoviéticaTras una década de trabajo, esa verdad sale a la luz en el libro,el cual ha tenido un rápido éxito, por lo que hoy va en su cuarta edición. A continuación, Avendaño narra varios detalles de esta investigación que saca a la luz uno de los grandes secretos de la Armada.

- ¿Cómo comenzó esta investigación?

- Por Mauricio, quien escuchó del mito en su Coquimbo natal. En forma paralela comenzamos a investigar para distintos medios y cada uno sacó un reportaje. Ahí nos comenzaron a llegar cartas y correos contando nuevas versiones. Entonces, nos dimos cuenta que la historia era muy grande y que merecía ser contada en un libro.

- ¿Qué fue lo más difícil del proceso investigativo?

- Los miembros (activos y en retiro) de la Armada son muy fieles a su institución. Entonces, lo que más costó fue generar confianzas para conseguir testimonios públicos y anónimos. El que más costó, demoró seis años en dar su versión.

- ¿En qué minuto tienen la certeza que Valparaíso había sido el escenario de un gran hito?

- Eso no tardó tanto, pues la prensa de la época dio algunas pistas. Además, rápidamente se nos acercó gente que había estado o tenía algún familiar protagonista. Entre ellos, el hijo de quien fue el jefe del operativo que nos pasó una grabación importantísima.

- ¿Cuál fue el dato que más les sorprendió?

- Hay un punto de inflexión cuando recibimos la bitácora del destructor Portales, que es un documento oficial de la Armada y donde están registrados todos los movimientos y lanzamientos de bombas de aquel 10 de septiembre de 1976. Estuvo -como todas las bitácoras- celosamente guardada en el archivo histórico de la Armada durante cuarenta años. Y nosotros en forma exclusiva pudimos hacerla pública.

- ¿El libro ha sacado muchas ronchas?

- La Armada se ha quedado casi callada. El año 76 dijo que era un ejercicio rutinario y el 2006, cuando entrevistamos al almirante Rodolfo Codina, nos reconoció que el ejercicio rutinario pasó a un contacto sonar. En septiembre de 2016, a propósito de la publicación del libro, sacó un comunicado que señala que se actúa de forma doctrinaria, que es como en defensa propia, y eso es un cambio bastante notorio en 40 años, pues reconocen el operativo. Nadie de la Armada de Chile nos ha venido a desmentir. Como era de esperarse, en Perú no les gustó.

- ¿Con qué sensación se quedan al terminar el libro?

- Con un alto grado de satisfacción, pues nuestro mayor desvelo era la precisión de lo que estábamos contando. Aunque también con la certeza de que sigue siendo una historia abierta y viva, pues nos siguen llegando antecedentes y nuevas versiones de lo que sucedió.




3 comentarios:

Anónimo dijo...

Ese libro me parece un infantil intento comercial de explotar (o mejor dicho, de aprovecharse haciendo pasar lo escrito como resultado de un tal "periodismo de investigación"), del interés de lectores ávidos de emocionarse al leer sobre combates o acciones navales (ocurridas sòlo en la imaginación de sus autores). Perú tuvo y mantuvo hasta muchísimos años después, su flota de SS intacta, ninguna promoción de la Escuela Naval del Perú, acusó desapariciones "sorpresivas" ò "misteriosas" de algunos de sus integrantes (que es lo que hubiese ocurrido al fallecer la tripulación de un Submarino que incluye obviamente, Oficiales), igual ocurrió a nivel personal Subalterno; adicionalmente, NUNCA supimos de un amarradero de los SS que hubiese quedado con un espacio vacío, en resumen, fue tan pero tan tan secreto, que ni siquiera nosotros, los Oficiales de Marina peruanos de ese entonces, nos enteramos de ello jajajajaja.

Anónimo dijo...

Estoy pensando y quizà se confundieron y lo que "hundieron" fue un cachalote o una ballena enferma jajaja.

Anónimo dijo...

Seria bueno que los periodistas que investigaron, indiquen en que Universidad o Instituto estudiaron, pienso que deberìan reclamar! (yo me ofrezco a acompañarlos para que les devuelvan el dinero que pagaron por estudiar ahí!) jajaja.