Jóvenes científicas chilenas llevan la Antártica a Panamá

Premio otorgado por el Instituto Antártico Chileno para representar a Chile en la Primera Feria Latinoamericana de Ciencia y Tecnología IMAGINATEC celebrada en Panamá.

Cuatro talentosas estudiantes: Carla Gómez y Maciel Cabello, de Los Andes; Florencia Fuica y Sofía Riveros, de Valdivia, son las autoras del proyecto “Celdas solares biodegradables en base a pigmentos orgánicos de la planta herbácea Deschampsia antarctica”. 
Con este proyecto lograron un premio internacional en Panamá tras su destacada evaluación en la XV Feria Antártica Escolar, realizada en junio del 2018 en  Punta Arenas, organizada por el Instituto Antártico Chileno (INACH) y contó con el patrocinio del Programa Explora Conicyt.

El logro les permitió llegar a la I Feria Juvenil Latinoamericana de Ciencia y Tecnología IMAGINATEC que se realizó en el contexto de la celebración de la Semana de la Ciencia y la Tecnología, organizada por la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación de Panamá (SENACYT).

Las estudiantes, han sido guiadas por sus docentes de Biología, Piera Solari (Liceo Maximiliano Salas Marchán de Los Andes) y Carola Boettcher (Hampton College de Valdivia). 

En tanto, este primer encuentro juvenil reunió a trece países de la región, representados por destacados científicos y tecnólogos de nivel escolar. Donde más de trescientos escolares expositores y otros varios cientos de visitantes han dado vida a la primera versión de un anhelo compartido por organizadores de ferias escolares de ciencia, de generar una instancia anual de socialización exclusiva para hispanoparlantes, que dé cuenta de los intereses e investigaciones de carácter y pertinencia locales.

La Antártica influencia el clima de todo el planeta, sin embargo, esta noción a nivel nacional y latinoamericano es un rasgo aún en desarrollo. A nosotros nos interesa contribuir a ello en todos los niveles, pero especialmente en instancias como esta, con los científicos y tomadores de decisiones del futuro”, dice Paulina Rojas Paredes, encargada de Comunicaciones y Educación del INACH. 

Se establece el área marina protegida de Tortel luego de 10 años de trabajo

Ahora Tortel cuenta con 6.702 kilómetros  de costa marina protegida correspondiente a un importante corredor biológico. 



El establecimiento de esta nueva área marina costera protegida, que abarca una superficie de 6.702 kilómetros, es la etapa cúlmine de un trabajo de 10 años, el cual se gestó luego que la municipalidad de Tortel y la ONG Oceana impulsaran la creación de esta zona especial a comienzos de 2008. 


Esta área cuenta con un alto valor ecológico, ya que comprende ecosistemas acuáticos que actualmente no cuentan con ningún tipo de protección efectiva, pero que están en un buen estado de conservación. 

Su territorio costero destaca por ser una zona de alta importancia como corredor biológico para especies migratorias emblemáticas, como es el caso de los pingüinos de penacho amarillo. Entre las especies protegidas en esta área destacan mamíferos marinos como la ballena franca del sur, delfín chileno, chungungo o el lobo fino. En aves marinas, se incluyen el albatros de ceja negra, golondrina de mar o la fardela negra grande.

Con la publicación del decreto que crea el área marina protegida, ahora comienza el trabajo para establecer un plan de administración, el que contendrá acciones concretas para hacer efectiva la conservación. Esta labor se realizará con todos los actores involucrados en la protección de esta zona.


“Hemos dado un paso importante en la protección de la rica biodiversidad presente en Caleta Tortel con la creación de esta área marina costera protegida, impulsando la protección un ecosistema especial y único de la Patagonia”, afirmó la ministra del Medio Ambiente, Carolina Schmidt. 

Con la publicación en el Diario Oficial, se concretó la creación del Área Marina y Costera Protegida de Múltiples Usos (AMCP-MU) de Tortel, en la Región de Aysén, entregando protección a importantes especies que se encuentran en esta zona rica en biodiversidad. Este hito impulsa la protección de este ecosistema especial y único de la Patagonia.

La intuición como “mandato” en la creación de cuadros


“La intuición es un elemento central de mi creación artística”, dice Alejando Olguín Arévalo ante la inquietud por conocer cómo construye su arte.


Por: Elizabeth Vergara Carrasco.

Alejandro Olguín Arévalo es artista visual y desde hace 10 años se dedica a pintar cuadros al óleo. Mas, desde su tierna infancia el dibujo ha sido parte de su vida. “Me gustaba dibujar y luego cuando terminaba me gustaba lo que veía”, recuerda el Artista Plástico que tienen su residencia actual en Quilpué.



Dentro de su familia no hay un historial artístico, sin embrago su madre posee habilidades en las manualidades, comenta y recuerda que también está en sus ascendientes una prima arquitecta. Por el lado masculino, su padre es Ingeniero comercial y sus dos hermanos siguieron los pasos del progenitor.


Por una ruta diferente a la que trazaron sus progenitores, pero que sigue la pasión por la creación artística, el sello personal en su arte es un aspecto determinante. “Sucede que hay estudiantes de pintura que buscan su referente en ciertos artistas vivos y aprenden con ellos un tiempo. Yo no quise seguir una escuela de algún profesor específico, sino que me quedé con el título universitario y de ahí he tratado de hacer algo con eso”, comenta Alejandro Olguín Arévalo.

Y es que la identidad es un factor determinante en la permanencia de una obra de arte. La peculiaridad de las formas y la construcción son lo que pueden transformar a un artista en un referente. En esa misma línea, Olguín considera que “en un principio fue algo libre de influencias, pero sí ha pasado que con los años llega gente encontrando similitudes con otros artistas, lo que uno hace se asemeja al trabajo de otros, vivos o muertos”, sentencia. 

Villa Alemana Norte 
Cuáles son esas cercanías. Olguín explica que “me gustan y me gusta también, quizás me he comparado o trato de compararme de una forma sana, no imitarlos, con Claude Monet y Vincent Van Gogh. Pero de Monet he leído libros, al tener que enseñar arte en los colegios he tenido que aprenderlo y estudiarlo”.

Autores que le gustan y por los mismo, son los elegidos cuando ha tenido que llevar al aula su conocimiento. “Los he enseñado en los colegios a niños de básica y media. Pintores impresionistas del siglo XIX que me gustan harto, donde están Monet y Paul Cézanne”.

Todas estas experiencias se convierten en antecedentes, en información que está ahí. Cuadros que un grupo de personas han querido preservar en la historia del Arte y otros no han querido preservarlos por sus gustos particulares de ese momento y tiempo. Mismos registros que se cuelan en el inconsciente y la memoria de este prometedor artistas local. 

Pero también hay algo detrás de esa selección que nos muestran los libros o los museos, un límite que se mantiene. Solo una traza del arte, tan limitada incluso en su acceso, antes y hoy, pocas exposiciones llegan a la provincia de Quillota y Marga-Marga, lo cual golpea al mundo visual, pues la audiencia no alcanza a valorar el contacto con la obra de arte. “El mirar es una práctica. si no estás habituado no vas a ver tanta información. Hasta puede que no te agrade quedarte mirando el detalle porque no te enseñaron, porque la educación puede ser incompleta o mal interpretada o no la hubo, y los cuadros no se los ve con un tiempo apropiado”. 

“La intuición es un mandato ajeno a mi”


Es tal la importancia que da el pintor a esta arista creativa que incluso puede dejar de lado proyectos por cumplir con este “mandato”. Que tal como señala Alejandro Olguín “no pertenece a uno”.

Hay muchas formas de hacer un cuadro para un artista, lo más insólito puede ser que llegue una imagen en algún momento del día, “entonces si sientes la intuición sería bueno anotarlo o dibujar algo para no olvidarlo. Cuando llega algo así, es un impulso donde puedes dejar de lado muchas cosas por ese objetivo; porque son intuiciones”, explica Olguín.

“Me agarro de ese término porque creo que me pasa a mí y les pasa a otros de distintas formas, entonces eso es un mandato de otro lado, pero que pasa por mí y que juego con eso, que no haya tanto cerebro en la obra”, dice. Uno de los ingredientes principal en la dinámica de este artista, donde el “mandato” puede llegar en medio de la noche, sin respetar las horas de sueño.

A este aspecto, se suma otro factor importante que tienen que ver con la planificación de los materiales. Por ejemplo, la medida de un cuadro en un espacio determinado, donde se calculan y toman las dimensiones para luego preparar el bastidor, que también es fabricado por sus manos, ningún detalle queda al azar.


El estado de la obra de arte


Considerado por algunos como un lujo, el arte es más que un placer destinado para las élites. Sin embargo, la práctica lo mantiene en una cúpula muy alta para que la población en general pueda acceder a ella Bienes culturales que se encuadran en espacios limitados y escasos.
 
Es interesante, por lo mismo conocer la visión que las nuevas generaciones. “Tanto en la educación de los colegios, como en las ciudades hay un oscurecimiento del arte, no hay espacios permanentes en las urbes para que la gente pase a ver pinturas”, explica Olguín. A lo que añade “entonces la práctica de ir a ver una exposición es algo que empieza a suceder menos, es extraño que ocurra en provincia. Por ejemplo, en el Centro Cultural Leopoldo Silva tienen cerrada su sala de artes visuales porque no está aún habilitada”.

Un proyecto por más de $3.300 millones, pero que en la práctica no satisfizo todas las necesidades de infraestructura. Actualmente, los artistas visuales no pueden mostrar su trabajo en el último Centro Cultural construido en la región. “Dentro de los problemas de la construcción estuvo que cuando le sacaron el techo a la bodega casi se cae. Todo el entramado de cemento y esqueleto que afirma la bodega no estaba considerado. De ahí y otros problemas la empresa constructora empezó a pedir cambios de ítem”, explican desde el Centro Cultural. Aludiendo que esto no es responsabilidad de dicho departamento, sino en un problema de ejecución de la obra, área donde la unidad de cultura no tiene injerencia.

Por lo mismo, es necesario señalar que “se han recibido muestras como alternativa (dependiendo de los requerimientos de cada obra) en otros espacios del recinto. Y en este momento se puede optar a tener muestras con bajo estándar de apoyo técnico, o esperar para que pueda mejorarse ya que la Unidad de Cultura si ha invertido de forma directa en otros espacios necesarios para el funcionamiento del edificio”; añaden desde el centro cultural.


Siguiendo la lógica, “a nivel de las ciudades faltan de espacios, aunque siempre hay que ver la historia de cada ciudad, porque existen algunas que son más progresistas en su forma de llevar los ámbitos del ser humano”, sentencia Olguín.


“A nivel de las ciudades faltan de espacios, aunque siempre hay que ver la historia de cada ciudad, porque existen algunas que son más progresistas en su forma de llevar los ámbitos del ser humano”, sentencia Olguín.
La fermentación de las pulpas.



Para conocer la obra de forma virtual se puede acceder al blog en estos enlaces, Galería virtual y Redes Sociales.



Jairo Rodríguez con su cuarteto se presentará en nuevo club de jazz viñamarino

El pianista crucino tiene una vasta trayectoria, titulado del conservatorio de Limache y de la Escuela de Música Moderna de Viña del Mar se presentará hoy en Club Jazz Travel. 

Jairo Rodríguez Ibarra junto a su cuarteto: Carlos 
Rossat en Contrabajo, Cesar Castro en Guitarra 
Eléctrica, y Pablo Ugarte en Batería.
Jairo Rodríguez se presentará con su cuarteto en el nuevo espacio para el jazz en la ciudad jardín. Este viernes 12 de octubre, desde las 20:00 horas, los viñamarinos podrán disfrutar del arte del pianista Jairo Rodríguez Ibarra junto a su cuarteto. Un proyecto personal con Carlos Rossat en Contrabajo, Cesar Castro en Guitarra Eléctrica, y Pablo Ugarte en Batería.  Un equipo que durante el verano pasado grabó su el álbum “FENIX”, el cual consta de ocho tracks, todas composiciones del pianista.


Durante 10 años Rodríguez se dedicó a pulir su talento.  Cinco años pasó en el Conservatorio de Música de Limache. Luego siguió sus estudios en Viña del Mar, en la Escuela Moderna de Música, donde estuvo hasta el 2015. Posteriormente, trabajó en el circuito de Valparaíso, Viña del Mar y Coquimbo, mientras que desde enero de este año volvió a radicarse a la provincia de Quillota.


Sin embargo, por su destacado trabajo ya está dentro de la oferta musical que ofrece este nuevo punto de encuentro en torno al Jazz, el cual  que se ubica en 6 norte 105, a pasos de Avenida Perú. Club Jazz Travel es una propuesta de Hostal que alberga un estudio de grabación, cómodos dormitorios y restaurante, es en este último espacio donde se vive el jazz. 

Jairo Rodríguez Ibarra junto a su cuarteto.
Durante septiembre, Club Jazz Travel abrió sus puertas al público. Un negocio que busca acercar el arte musical a la audiencia, de cara a la nueva temporada festival que se avecina. Un espacio para conciertos íntimos, en momentos en que hay una carencia de lugares destinados a la música orgánica y a acercar la obra de arte al público local.